Victoria de Samotracia

Victoria Nike
Escultura helenística. S. II a.c. Museo del Louvre. París
Foto: Wikimmedia

La Victoria de Samotracia, también conocida como la Victoria alada de Samotracia y Niké de Samotracia (nike en griego significa victoria), es una de las grandes esculturas de época helenística más conocidas, al mismo nivel qe el apolo del belvedere o el conjunto escultórico del Laocoonte y sus hijos.

Con una altura de algo más de 2,5 m –hasta 3,5 si contamos la altura del pedestal- fue tallada en torno al año 190 a.c.- y descubierta en el siglo XIX por el cónsul francés y arqueólogo aficionado Charles Champoiseau.

Sabemos que se encargó con motivo de las victorias de los Rodios sobre Antíoco III el Grande para situar en el santuario de Samotracia.

La figura alada está situada en un marco escultórico que incluye el mascarón de proa de un barco que hace las veces de pedestal.

El cuerpo femenino presenta una pose con una pequeña torsión que se adivina bajo los ropajes adheridos al cuerpo gracias a la técnica denominada “paños mojados” que creó Fidias en la etapa clásica de la estatuaria clásica.

El escultor supo dotar a la figura de la sensación de movimiento que el viento provocaba tanto en los ropajes como en los cabellos de la cabeza -que nunca fueron encontrados. Y, sobre todo, sobre el plumaje de las alas.

El entorno natural que sirve de marco a la escultura es una destacada fusión de escultura y naturaleza, en la que de un estanque surgen rocas y discurren cascadas de agua entre las que emerge el mascarón sobre el que asienta la figura alada.

Desde junio de este año hasta Junio de 2014 va a ser objeto de una profunda restauración, tanto de la figura como del pedestal y del espacio al final de la escalera de Daru en el que se ubica. Para llevarla a cabo se ha contado con un 25 % de la financiación (1 millón de euros) obtenida mediante crowdfounding.

Información adicional

Restauran la victoria de Samotracia

La puerta de los leones de Micenas

Lion's gate
Micenas. S XIII a.c. Grecia
foto: farm4

Dentro de las manifestaciones arquitectónicas prehelénicas, la puerta de los leones de Micenas destaca por su monumentalidad y por ser el único ejemplo de escultura monumental que se ha conservado hasta nuestros días.

Esta puerta nos da acceso a la ciudad de Micenas, al Sur de la actual Grecia, en la península del Peloponeso.

La datación de los arqueólogos sitúa su construcción en el siglo XIII a. c., durante la segunda ampliación que sufrió la ciudadela en la época en la que poblaban la ciudad los llamados aqueos.

Esta era una de las dos entradas a la ciudad y estaba situada cerca de la acrópolis. En el interior del recinto fortificado se encontraron también enterramientos reales en círculo, donde el arqueólogo alemán Heinrich Schliemann encontró el tesoro de Atreo y la célebre máscara de Agamenon.

A la puerta de los leones se llegaba tras recorrer un pasillo de 36 m de largo y 6 de ancho, al final del cual hay un estrechamiento que confluye en la puerta de acceso a la ciudad. El pasillo está conformado por muros de sillares ciclópeos -de gran tamaño- asentados “a hueso” -sin argamasa- y parcialmente pulimentadas.

Relieve de los leones
Micenas. S XIII a.c. Grecia
Foto: Wikimmedia

Está situado sobre el dintel de la puerta. Un dintel monolítico de varias toneladas de peso que es difícil imaginar cómo una cultura como la Micénica pudo colocar en esta posición.

El relieve es una placa de roca caliza de forma triangular y representa a dos leonas enfrentadas y separadas por un pilar de sección circular. Es una placa y no un bloque de forma que así se aligera el peso sobre el dintel de la puerta.

Actualmente las leonas no tienen cabeza, ya que éstas no formaban parte del relieve. Fueron talladas exentas y aplicadas sobre la placa de piedra, sobresaliendo del conjunto y que por este motivo se han perdido.

El pilar es tratado como un elemento religioso, un objeto sagrado que los aqueos consideraban un símbolo de poder que podría representar a su deidad o al poder de los reyes o gobernadores de Micenas.

Esta puerta, símbolo de la cultura Micénica ha sido admirada por todas las culturas y pueblos ya desde épocas helénicas como un lugar singular, tal como demuestra el siguiente texto de Pausanias:

«Todavía se reconoce en Micenas una parte de su cinturón de murallas y la puerta principal, que corona un relieve con dos leones; todo es, según dicen, obra de los cíclopes, que construyeron también los muros de Tirinto. En medio de las ruinas de Micenas se encuentran aún la fuente Perseia y las cámaras subterráneas donde Atreo y sus hijos escondieron sus tesoros…»

Estadio Olímpico de Olimpia

Este es el espacio que ocupaba el antiguo estadio olímpico de Olimpia donde se celebraban los juegos olímpicos desde el año 776 a.c.

Los restos conservados son muy escasos, si bien permiten hacernos a una idea de como debía ser su estructura.

El espacio ovalado del centro es donde tendría lugar la competición alética y el espacio que lo rodea, y que actualmente es una pradera de hierba, es donde se ubicarían las gradas para el público.

En el centro del graderío una parte destacada parece corresponderse con espacios destinados a los propios atletas, a modo de salas de preparación para la competición.

En la parte del extremo (desde donde está tomada la fotografía) puede verse el espacio que recorrían los atletas antes de saltar al centro del edificio para competir.

El estadio de Olimpia, es el lugar desde donde parte actualmente la llama olímpica en su recorrido por todo el mundo los meses anteriores al comienzo de la competición.

Se celebra una ceremonia tradicional con indumentarias tradicionales griegas y del calor y la llama del sol se coge el fuego olímpico que viajará por los cinco continentes, hasta servir de llama para encender el pebetero olímpico del estadio-sede de las olimpiadas.

Los Juegos Olímpicos de la antigüedad consistían en una serie de competiciones entre los representantes de las ciudades de la antigua Grecia. Al igual que hoy se disputaban cada 4 años en Olimpia.

Sólo los varones que hablaran griego podían participar en la competición, a la que se preparaban desde muy jóvenes cuando ingresaban en la Palestra y empezaban a desarrollar los músculos y técnicas deportivas. Cuando eran un poco más mayores ingresaban en el gimnasio para aprender atletismo y cuando contaban con unos 20 años se les permitía participar en la competición.

En la época antigua los juegos tenían mucha importancia, religiosa, civil y política, pues contribuyó a favorecer la amistad entre las ciudades griegas. La vida pública se paralizaba, se proclamaba la paz y se celebraban fiestas en honor a los atletas.

Los atletas eran héroes y como a tales se les trataba. Muchas representaciones artísticas tenían como tema los juegos olímpicos: mosaicos, pinturas y cerámicas eran alusivas a las diferentes competiciones. También encontramos un subgénero de esculturas que representan a estos atletas, como el Discóbolo de Mirón.

Entre las pruebas sabemos que se realizaban carreras de diferentes distancias, salto de longitud, lanzamientos (disco y jabalina) y lucha, entre otros.

Restos y ruina del estadio. S VIII a.c.
Foto: dmgmit

El Partenón

El Partenón es el principal y más conocido templo de la acrópolis de Atenas, hasta el punto de constituirse en un icono de la misma, de la ciudad e incluso del país en su totalidad.

Se trata de un templo dórico dedicado a la diosa griega Atenea Partenos, protectora de los atenienses.

El Partenón fue construido entre los años 447 y 432 a.c., año en que se colocaron las esculturas del frontón que remataron el edificio, como agradecimiento a la diosa Atenea tras su victoria frente a los persas.

La práctica totalidad del edificio se construyó con mármol del monte pentélico y se levantó sobre las ruinas de un templo anterior destruido por los persas durante las guerras médicas.

El proyecto fue iniciado en época de Pericles y su responsable principal fue Fidias, arquitecto y escultor ateniense autor de la decoración escultórica y de la gran estatua de Atenea del interior. Los arquitectos Ictinos y Calícrates fueron los responsables de materializar la estructura bajo las ordenes de Fidias.

La decoración escultórica de las metopas incluía temas como la centauromaquia o la guerra de Troya. Los tímpanos incluian escenas mitológicas: en la fachada principal del edificio, el nacimiento de Atenea, y en la otra la lucha entre Atenea y Poseidón por ganarse el favor de los atenienses.

El friso mostraba la representación de un festival religioso: la procesión de las Panateneas, que incluye figuras de dioses, bestias y de más de trescientos seres humanos.

La gran escultura criselefantina de Atenea Partenos, que estaba situada como pieza central en el interior del templo, medía doce metros de altura y se calcula que para su elaboración se necesitaron 1.200 kg. de oro y marfil.

Con el paso de los años el Partenón conservó su carácter religioso pasando a ser iglesia bizantina y posteriormente mezquita. En el siglo XVII fue utilizado como depósito de pólvora y sufrió una explosión que destruyó gran parte del edificio.

En el siglo XIX, la decoración de las metopas, frisos y frontones fue expoliada y vendida por el embajador británico en Estambul al Museo Británico, sonde se expone en la actualidad.

Discóbolo

Mirón
Mirón. S V a.c. Galeria Nacional. Roma
Foto: Wikimmedia

Dentro del panorama escultórico de la Grecia Arcaica, hacia el siglo V encontramos una evolución técnica, si bien temáticamente todo permaneció igual durante todo el panorama escultórico de la Grecia Antigua.

La finalidad de la escultura es la de exaltar a un atleta Olímpico.

El autor, Mirón de Eleuteras, esculpió numerosas estautas con este tema, llegando a convertirse en un especialistas en este tema.

El discóbolo tiene como principal peculiaridad la necesidad de ser “recorrida” visualmente por todos sus ángulos para poder apreciarla completamente.

La figura del Atleta se circunscribe en un arco ideal. El cuerpo del atleta está tallado en un momento de máxima tensión tras coger impulso momentos antes del lanzamiento del disco. La torsión del tronco, a pesar de la tensión del momento se muestra armoniosa y equilibrada.

El cuerpo está ligeramente inclinado hacia delante para producir el balanceo necesario para tomar impulso. Supone una síntesis ideal de una acción que ocurre en un instante, en este caso el lanzamiento del disco.

El rostro muestra un rictus sereno y de concentración que no se corresponde con la tensión muscular del cuerpo del atleta.

La escultura recoge la tradición del estilo severo en escultura en torno al cuerpo bello del atleta y su definida musculatura, que apunta a lo que será la escultura del período clásico.

Algunos autores han querido interpretar la imagen en clave mitológica, sosteniendo que representa al héroe Hyakinthos, asesinado por accidente de manos de su amado, Apolo. Tras el accidente el Dios Apolo, con su propia sangre, creó la flor homónima, Jacinto.

La estatua que vemos es una copia romana en mármol. Como tantos ejemplos de época griega sus representaciones en bronce se han perdido (el bronce se fundía como material de guerra), y conservamos las numerosas copias que se hicieron de éstas.

Estadio Olímpico de Atenas

Santiago Calatrava
Santiago Calatrava. 2004. Atenas
Foto: kim Bach

Santiago Calatrava es el arquitecto español actual más popular de los últimos años.

A su formación de arquitectura le sumó la de ingeniero civil que cursó en el Instituto Federal de Tecnología de Zurich, donde tras concluir sus estudios trabajó como profesor auxiliar y empezó a aceptar los primeros encargos.

La obra del genial arquitecto valenciano tiene como principal característica la perfecta unión entre arquitectura e ingeniería, lo que supone una verdadera revolución y le convierten en el arquitecto más adecuado para diseñar las grandes estructuras, que son la especialidad de su estudio.

El ejemplo que hemos elegido para ilustrar la obra del artista es la remodelación del Estadio Olímpico de Atenas con motivo de la celebración en la ciudad helena de las olimpiadas de 2004.

El estadio Spyros Louis fue terminado en 1982. Sus defectos estructurales privaron a Atenas de organizar los juegos del centenario en 1996, y con motivo de la concesión de las olimpiadas de 2004 fue proyectada la remodelación del mismo.

Se encargó a Calatrava el diseño del complejo olímpico de deportes de Atenas, que incluía la remodelación del antiguo estadio Olímpico.

Calatrava proyectó además el Pabellón Olímpico techado, el Centro Acuático Olímpico, el Centro olímpico de Tenis y el Velódromo Olímpico.

La remodelación principal suponía la sustitución de la techumbre original y la instalación de dos arcos sobre el techo del estadio, que sostenían la techumbre mediante unos tirantes de acero similares a los que utiliza para sujetar las estructuras de los puentes colgantes.

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